
El niño y la liebre
_Hace mucho tiempo había un niño que le encantaba ir con su padre a cazar, todos los fines de semana se adentraban en el bosque. Hasta que un día se encontró una liebre atrapada en una trampa de osos, levanto el arma preparándose para disparar, sus manos temblaban, el conejo lo miraba fijamente y se movía para todos lados tratando de salir de la trampa. –“Deja de mirar me así”- dijo el niño, –“no te haré daño, te lo prometo”- se acerco a la liebre –“No se porque hago esto”- tomo la trampa abriéndola con toda sus fuerzas, salio la pata herida de la liebre –“No puedo dejarte así, tendré q llevarte a casa”- el niño tomo a la liebre, pero esta nerviosa trataba de huir del niño, pero él la tenia firme en sus brazos –“Espero que mi padre no te vea, lo mas probable que te mate, no tiene piedad con ningún animal”-. Cuando llego a su casa, su padre no estaba porque estaba en el trabajo y su madre también. –“Como podrás ver liebre, siempre estoy solo”- Dejo la liebre sobre su cama y busco el botiquín que tenia en el baño –“La herida es muy profunda, pero tratare que no te duela”- después de curarle la herida a la liebre, esta se acurruco en su cama quedándose dormida, él niño le miraba –“tendré q ponerte un nombre”- pensativo continuaba mirando la liebre, de pronto dando un salto dice –“ya se, te llamaras suerte, yo creo que tuvimos suerte en encontrarnos o ¿no?”-.
A la mañana el niño abre los ojos lentamente, de pronto escucha una voz –“¡Buenos días!- el niño asombrado despierta de golpe –“¡¿Qué!?”- miro a su alrededor y solo vio a la liebre, la liebre salta frente al niño –“Se que es extraño”.

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